PIAS, PIAS, PIAS

PIAS, PIAS, PIAS

Una de las maneras más fáciles de iniciar un ahorro para la jubilación, y que muy pocos conocen a fondo, es el Plan Individual de Ahorro Sistemático o PIAS.

Se configuran como una figura híbrida entre el plan de pensiones y el seguro. Esta modalidad de seguro de vida es muy reciente, ya que entró en vigor como tal el 1 de enero de 2007.

Con el PIAS podemos constituir a largo plazo, y mediante el pago periódico o esporádico de unas primas, un capital que junto a sus rendimientos pueda servir de complemento a la pensión pública. Este capital y sus intereses podrán recuperarse en forma de capital o renta vitalicia, aunque la finalidad es constituir una renta vitalicia que complemente la futura pensión pública.

Las diferencias más destacables entre el PIAS y el plan de pensiones parten de entrada del hecho de que el PIAS es por naturaleza un seguro de vida, así que el capital está asegurado en caso de fallecimiento del titular. El tomador, el asegurado y el beneficiario en caso de supervivencia debe ser la misma persona.

El ahorro en forma de primas puede ser esporádico o periódico, si queremos que nuestra inversión se rentabilice. Es aconsejable ser constante y aportar primas de periodicidad mensual ya que, además, ello hace que podamos aprovechar todas las oportunidades que ofrece el mercado si la inversión es en fondos, por ejemplo.

Las aportaciones no pueden superar, por ley, los 8.000€ anuales ni los 240.000€ acumulados en el tiempo de duración del PIAS. En caso de que sea necesario se puede constituir un plan de pensiones y un PIAS, y aportar a cada uno el máximo anual establecido.

Sólo se permite un PIAS por contribuyente, y éste puede movilizarse o traspasarse a otro PIAS en cualquier momento.

Con las primas acumuladas se constituye una renta vitalicia asegurada, la cual puede comenzar a cobrarse una vez hayan transcurrido 5 años desde el pago de la primera prima.

Dos de las diferencias más importantes entre el plan de pensiones y el PIAS, es que este segundo es líquido y es posible rescatarlo en cualquier momento, aunque ello pueda conllevar la perdida de las ventajas fiscales. Las aportaciones realizadas no se reducen a la base imponible, por lo que no tienen ningún beneficio fiscal.

El atractivo del PIAS es el tratamiento fiscal en el momento del reembolso ya que tiene reducciones si se reembolsa como renta vitalicia por los años transcurridos desde el primer pago de prima y, en todo caso, tributan como incremento del capital mobiliario integrado en la renta del ahorro, y no como rendimientos del trabajo, que es como tributan los planes de pensiones en su reembolso, lo que hace que el tipo impositivo sea más bajo.

Ahora ya conoces mejor otro instrumento de ahorro-previsión. No todos los PIAS que encontrarás son iguales, así que déjate asesorar por un profesional y empieza a planificar tu jubilación.

Si te he ayudado en algo, por favor reenvía este post a un amigo para que también se beneficie.



Esta web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close