YES, YOU CAN!

YES, YOU CAN!

Cerca como estamos de las elecciones norteamericanas, me ha venido a la cabeza el famoso “YES, WE CAN” que llevó a Obama a romper estereotipos y a conseguir lo que nadie creía posible. Y me he preguntado cuántas veces yo misma me he puesto el límite por mi desconocimiento, falta de información, seguridad y otras muchas imposiciones de mi propio pensamiento.

Los que me conocéis profesionalmente, sabéis lo insistente que soy en la acción de ahorrar, de hacerlo con una meta u objetivo claro: viajar, independencia, estudios, hijos, jubilación, etc., focalizar para poner mucha intención y hacer que salga. También sabéis, porque además lo he publicado en mi web, que trabajo desde Mujeres, dinero y finanzas para despertar la conciencia de las mujeres al cuidado de su economía personal, a su educación financiera en el ámbito de su ahorro y objetivos de vida. Muchas me dicen que no pueden ahorrar, que no se fían, que hacen lo que les dice su pareja, hijo, amiga o el Banco, pero que no han conectado con lo que están haciendo financieramente.

En los hombres también ocurre pero en menor medida, ellos ahorran un 10,7% más que nosotras las mujeres.

Los motivos pueden ser diferentes, los hombres ganan, de media, un 14,7% más que las mujeres realizando el mismo trabajo, tienen más claros sus objetivos y van a por ellos, suelen ser menos “generosos” en el sentido positivo de la expresión y culturalmente eran los que se dedicaban a las finanzas familiares que no confundir con la economía doméstica.

Desde la crisis todos hemos vuelto a tomar conciencia de la importancia de tener “un colchón de seguridad” por lo que pueda pasar. No nos engañemos, hemos comprobado que el puesto de trabajo no es seguro; que las empresas, sean del tamaño que sean pueden quebrar o hacer un ERE; que los clientes van y vienen y que han cambiado su cultura de compra o consumo, etc. Pero también nos hemos vuelto desconfiados con los mercados, los bancos, las aseguradoras, con aquellos que cuidaban de nuestro ahorro en general y hemos optado por lo fácil: dejarlo en cuenta corriente (fácil de gastar), invertirlos en “algo garantizado” que no da un euro y se puede perder dinero o directamente no tener ahorro.

Objetivamente ninguna de estas acciones va a ayudarnos.

En cambio hay otras muchas opciones que si van a consolidar nuestro ahorro, lo van a hacer crecer, y debemos conocerlas y usarlas adecuadamente. Es despertar nuestra conciencia y conectar con lo que queremos ¿realmente para que quieres tu dinero? Ese dinero que te cuesta tanto ganar.

Escribe una lista real de a qué quieres destinar lo que ganas e incluye en la lista el dinero que necesitas para hacer realidad tus objetivos de vida: independencia, estudios, coche, viaje, hijos, casa, reformas, jubilación…

Cuando la tengas hecha debes poner la fecha en que quieres que cada objetivo sea realidad y ahora es cuando pasamos a la acción de la mano. Juntos estudiaremos tus ingresos y gastos para comprobar tu capacidad real de ahorro en este momento y, a partir de este hecho, montaremos fórmulas de ahorro a tu medida.

El ahorro que creas vas a necesitar en los próximos tres años debemos invertirlo sin volatilidad y a corto plazo, ganarás poco pero podrás utilizarlo cuando lo necesites sin problemas.

Para los objetivos a más de tres años vista ya podemos conseguir unas rentabilidades mayores, también conscientes de las posibles fluctuaciones de la inversión durante la creación de este ahorro, y por supuesto de acuerdo a tu tolerancia a la volatilidad.

Por último, hablar del ahorro que destinas a tu jubilación, da lo mismo que opción escojas, lo importante son los años que te quedan para que se dé la contingencia de rescate y, si son 10 o más años, debes adaptar esta inversión y aceptar una mayor volatilidad para a largo plazo obtener una mejor rentabilidad. El tiempo y el seguimiento continuo de las inversiones son los dos factores claves para obtener la mejor rentabilidad y hacer crecer el ahorro.

Así que me queda muy claro, todos podemos ahorrar y hacer crecer nuestro ahorro con buenas rentabilidades, sólo se necesita poner objetivos claros, cuantificar el ahorro periódico, adaptar la inversión y un asesor financiero.

YES, YOU CAN!

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